viernes, 17 de abril de 2026

Fitón: El Encuentro

 La cueva crujió cuando el joven Ercilla, con el peto de acero empañado por la humedad de la selva, dio un paso hacia la penumbra. Frente a él, Fitón no parecía un hombre, sino una extensión de las raíces de los coihues que colgaban del techo. El brujo mantenía su mirada fija en la enorme esfera de cristal, cuya luz azulada iluminaba su rostro surcado de arrugas como valles profundos.

—Has cruzado mares y sangre para llegar aquí, español —dijo Fitón, sin girarse. Su voz sonaba como piedras rodando en el fondo de un río—. Buscas la gloria en tus versos, pero yo solo veo ceniza.

—Vengo por la verdad, anciano —respondió Ercilla, apretando el pomo de su espada—. Dicen que en tu "Poma" el tiempo no tiene secretos.
Fitón soltó una carcajada seca y extendió su mano nudosa hacia el cristal. El humo de una mezcla de hierbas nativas y venenos de escorpión comenzó a arremolinarse dentro de la esfera.

—Mira entonces —sentenció el brujo—. Mira lo que tú llamas "triunfo".
Ercilla se acercó. En el cristal vio el presente: el asedio de plazas fuertes, los gritos de sus camaradas y la furia de los guerreros mapuches que, como sombras, reclamaban la tierra. Vio el humo de los volcanes mezclándose con el de las ciudades quemadas. Pero entonces, la imagen cambió.

—¿Qué es esto? —susurró Ercilla, retrocediendo—. Veo barcos gigantes de hierro donde no hay velas, y ciudades de cristal que tocan el cielo sobre este mismo suelo de barro.

—Es el futuro de este Reino de Chile —respondió Fitón con amargura—. Veo una nación nacida de este choque de aceros. Veo que tus versos sobrevivirán, pero también veo que la tierra que hoy pisas será herida por máquinas que no conoces. Los bosques de araucarias que hoy nos protegen serán raros tesoros en un mundo que ha olvidado el lenguaje del viento.

—¿Venceremos nosotros? —preguntó el soldado, obsesionado con su bando.
—Nadie vence al tiempo, Ercilla —dijo Fitón, volviendo a su silencio ritual—. Tú morirás en una cama lejana añorando este frío, y yo me fundiré con estas raíces. Pero Chile seguirá aquí, siempre en guerra consigo mismo, siempre buscando en su pasado la fuerza para no caer bajo el peso de sus propios volcanes.

El brujo hizo un gesto y la esfera se oscureció. El diálogo había terminado. Ercilla salió a la selva, sintiendo que el peso de su armadura ya no era por el metal, sino por el conocimiento de los siglos que vendrían.

Fitón: el Inicio

 En las profundidades de la selva araucana, donde el sol apenas logra besar el musgo de los robles milenarios, la cueva de Fiton no es un refugio, sino un eje del mundo. El brujo, de barbas blancas como la espuma del Biobío y ojos que guardan el brillo de estrellas muertas, decidió que el aire del bosque ya no era suficiente para contener su sed de conocimiento.

Con un gesto de sus manos callosas, Fiton no invocó un caballo, sino al mismo viento. Se elevó sobre la fronda de araucarias, dejando atrás el grito del chucao, y se lanzó hacia las cumbres.
Su primer destino fue el corazón de fuego del Villarrica. Fiton descendió por el cráter rutilante, no para quemarse, sino para templar su espíritu en la lava. Desde esa atalaya de ceniza, estiró su percepción más allá del horizonte. 

Vio, como en un mapa de cristal, los continentes desplegarse: las selvas densas del Amazonas, las cumbres gélidas de los Andes y las llanuras infinitas que se pierden en océanos desconocidos. Viajó sin moverse, habitando el trueno de las tormentas africanas y el silencio de las estepas lejanas, comprendiendo que toda la tierra es un solo cuerpo latiendo bajo su vara de mando.

Pero el mundo, en su inmensidad, carece del alma que Fiton solo halla en su hogar. Saciado de visiones cósmicas, el brujo emprendió el retorno.
Descendió como una sombra entre los coihues y lingues. Al tocar tierra, el aroma a tierra mojada y boldo lo recibió como un abrazo antiguo. Entró en su refugio, donde los frascos de brebajes y las raíces sagradas esperaban en penumbra. Allí, rodeado por el susurro de los árboles nativos que custodian sus secretos, Fiton cerró los ojos. Sabía que, aunque sus ojos habían visto el fin del mundo, su poder solo florecía donde sus raíces tocaban el suelo de la Araucanía.

martes, 14 de abril de 2026

Violencia Universitaria, La Agresión a la Ministra Lincolao

 El presente artículo analiza la agresión sufrida por la Ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral de Chile (UACh) el 8 de abril de 2026. Se examina cómo el uso de la coacción física y el asedio por parte de grupos radicales supone una ruptura del diálogo racional y de los principios de tolerancia inherentes a la academia. El estudio concluye que estos eventos no solo afectan la seguridad de las autoridades, sino que erosionan la legitimidad democrática del espacio universitario.

1. Introducción

El entorno universitario ha sido históricamente el santuario de la razón y la tolerancia. Sin embargo, incidentes recientes sugieren una transición hacia métodos de acción directa que priorizan la fuerza sobre el argumento. El caso de la Ministra Lincolao es paradigmático, pues combina tensiones políticas de izquierda con una ejecución de violencia en la universidad que trasciende la protesta pacífica.

2. Marco Conceptual

• Violencia y Coacción: Entendidas como el uso de la fuerza o intimidación para impedir el libre tránsito o la expresión de una autoridad.
• Diálogo Racional: El intercambio de ideas basado en la validez del argumento y no en la jerarquía del más fuerte.
• Radicalismo Político: Posturas que consideran la institucionalidad actual como un enemigo a destruir, justificando medios no democráticos.

3. Análisis del Incidente: La Ruptura del Diálogo

La retención de la ministra por más de dos horas representa la negación del otro como interlocutor válido. Aunque existió un intento de mediación, la posterior agresión física (empujones y lanzamiento de líquidos) demuestra que para los grupos radicales involucrados, el objetivo no era el debate, sino la anulación de la presencia gubernamental mediante la coacción.

4. La Paradoja de la Tolerancia en la Academia

La Universidad Austral, al ser el escenario de estos hechos, enfrenta el desafío de la tolerancia frente a lo intolerable. El asedio a una mujer de origen mapuche, acompañado de insultos racistas, evidencia una contradicción dentro de ciertos sectores de izquierda que, bajo una bandera de justicia social, incurren en prácticas discriminatorias y autoritarias al no aceptar la pluralidad política del Ejecutivo.

5. Conclusiones

La agresión a la Ministra Lincolao marca un precedente peligroso para la autonomía universitaria. Cuando la violencia sustituye a la razón, la universidad deja de ser un espacio de pensamiento crítico para convertirse en un terreno de disputa física. Es imperativo que la institucionalidad académica y legal actúe para restablecer los límites del diálogo y rechazar la coacción como herramienta política..

lunes, 6 de abril de 2026

Después de la muerte, adonde llamar?

 Después de la muerte, adonde llamar?

Llamar a quién?
Resulta irónico pensar en llamar luego de la muerte de alguien
Sin embargo, si consideramos la muerte como un cambio
No es alocado escudriñar sobre una posible dirección donde encontrar al ex vivo, de este mundo.
Hago esta pregunta sabiendo que muchos dirán que hay otras vías
Simbólicas, racionales o religiosas
Sin embargo, mi inquietud va más allá
A un lugar efectivo de interlocución
Se podrá lograr algún día?
O simplemente es una quimera
Por mi parte creo que en un futuro
Eso si será posible
Hoy resulta quizás improbable
En la mitología, Ulises logró dar con el Hades directamente
En la literatura, Dante da otra opción
En el cine, hay diversas modalidades de encuentro.
Desde el infantil comic japonés; El pequeño príncipe y el Dragón de ocho cabezas, hasta Ghost,  Sexto Sentido u otras..
La idea está, ha sido expuesta
Por tanto, es un anhelo latente
Por esto, la idea basal que se nos envía de esta forma, respecto a la muerte
Es que más que un adiós definitivo
Bien puede ser; un pasajero, hasta pronto
-Te llamo- 

viernes, 3 de abril de 2026

Volveré

 El silencio en la colina era tan pesado

 como la piedra que sellaba la entrada. 

Allí yacía su cuerpo, marcado por los restos de un martirio que todavía flotaba en el aire como un eco amargo. 

Apenas horas antes, la masa vociferante había llenado las calles de gritos, cegada por una furia que no entendía de razones; en un acto de ironía cruel, habían preferido otorgar la libertad al delincuente, dejando que el justo pagara el precio del caos.

Los guardias lo miraban con desdén. Algunos, al ver la palidez de su piel, lo dieron por muerto definitivamente, convencidos de que la historia terminaba en ese rincón frío. 

Otros, sin embargo, susurraban entre dientes que aquello no era el fin, que su semblante era extrañamente sereno, como si solo dormía profundamente tras una larga batalla.

Pero al tercer día, el frío se transformó en un calor suave que emanaba de las paredes de roca.

Sin estruendos, la oscuridad se disolvió. 

Él se puso en pie y abandonó la penumbra para volver a donde era su hogar verdadero, un plano que los ojos mortales apenas alcanzan a imaginar.
Al cruzar el umbral, dejó tras de sí una luz tan intensa que desintegró cualquier duda, convirtiendo el misterio de la muerte en una simple puerta abierta. Antes de partir del todo, grabó en el viento un mensaje que aún resuena en quienes saben escuchar: que el sacrificio no es derrota y que el amor es la única ley que no puede ser encadenada.

No dormía

 Ahí estaba su cuerpo, 

luego del martirio, 

la masa vociferante lo había condenado, y al delincuente habían liberado.

 Ahí descansaba, 

unos lo dieron por muerto, 

otros dijeron que solo dormía, 

más al tercer día,  volvió donde era su hogar verdadero, 

tras la luz dejó el misterio y un mensaje a la humanidad.

No más muerte 

Ama a tu prójimo como a tí mismo

Esa es mi verdad

jueves, 26 de marzo de 2026

Sobre protestas

 En los últimos días de marzo de 2026, Chile ha experimentado una reactivación de las movilizaciones sociales tras la reciente asunción de José Antonio Kast a la presidencia. Las protestas se concentran principalmente en Santiago y Concepción, marcando un cambio de tendencia respecto a la relativa calma que caracterizó gran parte del gobierno de Gabriel Boric. 

¿Por qué marchan ahora?

Las manifestaciones actuales dicen responder a una serie de medidas económicas y políticas implementadas o anunciadas por la nueva administración:

• Alza de combustibles y costo de vida: El anuncio de un aumento histórico en el precio de las bencinas detonó cacerolazos masivos en diversas comunas y bloqueos en el Metro de Santiago.

• Recortes en Educación: Organizaciones estudiantiles como la Confech y la ACES convocaron a marchas contra el recorte del 3% al presupuesto de educación y la limitación de la gratuidad hasta los 30 años.

• Políticas Medioambientales: Se han registrado protestas por el retiro de 43 decretos ambientales que estaban en Contraloría para su revisión por parte del nuevo gobierno.

• Derechos Sociales: Existe un rechazo generalizado a lo que los manifestantes denominan un "retroceso" en derechos sociales, salud y vivienda. 

¿Por qué no marchaban así durante el gobierno de Boric?

El análisis del fenómeno indica que durante el mandato de Boric hubo una disminución en la intensidad y frecuencia de las protestas masivas debido a varios factores:

• Afinidad y Diálogo: Muchas de las organizaciones que históricamente lideran las protestas (como sectores estudiantiles y sindicatos) tenían una mayor cercanía ideológica con la administración de Boric, lo que facilitó canales de diálogo antes de llegar a la calle.

• Canalización Institucional: Las demandas sociales intentaron resolverse a través de procesos institucionales, como los dos procesos constituyentes, lo que movió el conflicto de la calle a las urnas y mesas de negociación.

• Prioridades de Seguridad: Durante los últimos años del gobierno de Boric, la preocupación ciudadana se desplazó fuertemente hacia la seguridad y la crisis migratoria, lo que redujo el apoyo masivo a las manifestaciones callejeras que suelen terminar en disturbios.
El movimiento social y organizaciones de estudiantes. Son realmente autónomos
Es un debate central en la política chilena y existen dos lecturas principales que no son excluyentes:

1. La tesis de la "Cooptación e Institucionalización"
Esta postura sugiere que el movimiento social no desapareció, sino que se mudó al Estado.

• Cuadros dirigentes: Muchos líderes de las protestas de 2011 y 2019 pasaron a ser ministros, subsecretarios o diputados (incluyendo al propio Boric). Esto generó una "domesticación" de las demandas: las organizaciones sociales bajaron la presión callejera esperando que sus antiguos compañeros resolvieran los problemas desde el poder.

• Desgaste del "Estallido": Tras la violencia de 2019 y el fracaso de la primera propuesta constitucional, hubo un agotamiento social. La izquierda gobernante administró ese cansancio, transformando la movilización en procesos electorales. 

2. La tesis de la "Instrumentalización Política"

Esta visión, sostenida frecuentemente por la derecha, plantea que el movimiento es funcional a la izquierda como herramienta de desestabilización.

• Doble estándar: Se critica que las mismas razones que hoy movilizan a la gente (alza de combustibles, crisis en educación) ocurrieron bajo Boric sin generar protestas masivas. Esto sugeriría que la calle se usa para presionar solo cuando gobierna un signo contrario.

• Control territorial: Sectores de izquierda mantienen vínculos orgánicos con sindicatos y federaciones estudiantiles. Al perder el gobierno, "activan" estas bases como mecanismo de oposición extraparlamentaria para frenar la agenda del nuevo ejecutivo.

En resumen
Es posible pensar en ambas: el movimiento fue cooptado por el gobierno de Boric (perdiendo autonomía) y, al mismo tiempo, su reactivación inmediata bajo un gobierno de derecha refuerza la percepción de su funcionalidad política. La calle en Chile funciona hoy como un "veto" desde grupos afines a la Izquierda y otros afines, que parece activarse con mucha más fuerza ante agendas de corte conservador.