Guardé silencio
Mi mente me llevaba a descansar
Una larga travesía había calado hondoDejando huellas invisibles, un surco de fatiga.
Como algunos animales hacen
Busqué refugio en la sombra
Lejos del calor abrasador del día,
Bajo un manto de hojas, en la tierra fresca.
Mi mente tendía a la calma,
Las olas del pensamiento se retiraban lentas,
La somnolencia era manifiesta
Un peso dulce sobre los párpados caídos.
No me importaron los ruidos del mundo,
Tampoco amenazas del mañana o el ayer.
El sueño invitaba copiosamente,
Un cálido olvido que prometía tregua.
Me abandoné al impulso natural,
Soltando cada tensión, cada recuerdo.
Y simplemente dormí,
Flotando en la nada, sin tiempo ni forma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario