martes, 14 de enero de 2020

Promesas de Autoridad

Se alza una nueva jornada, mientras la ciudadela desbordada ebulle como un hormiguero
Las manos alzadas y combativas, se entremezclan con aquellos que buscan llegar a su destino laboral
Anarquía entre veredas y calles
Simbiosis de ansiedad y agonía
El ansiado orden no llega, y desde palacio se buscan medidas
Ante la ineptitud, crece la frustración y escepticismo
El Regente decide hablar (veremos que sucede)
Interviene, dirige su mirada a la cámara
Enarbola ideas y frases, pegoteadas por asesores ex temporales
No convence, parece un actor pauteado (un mal actor)
De pronto, salta a la palestra y decide señalar que estamos en guerra (¿Lo recuerdas?)

-Un adversario poderoso- Esas son sus palabras
También misterioso y desconocido,
Finalmente una entelequia
la metafísica traída a la contingencia
Algo falta, el mandante se decide: La declaración de estado excepción
Los uniformados a las calles
Una extraña euforia recorre a las multitudes
Reminiscencias de antaño hacen fantasear con un circo romano
De lado y lado esperan
Reacción y Revolución, se hermanan
Ambas finalmente anhelan íntimamente la violencia
Unos con fines de orden
Otros con la ansiada refundación

Las declaraciones, tienen eco
Miles salen a las calles con carteles señalando: -No estoy en Guerra-
Incluso el General lo testimonia: -No estoy en guerra con nadie- (¿Lo recuerdas?)
Nuevamente los sueños oscuros y de la sombra profunda no se cumplen
Los extremos se decepcionan, aunque intentarán dramatizar las acciones
Mientras, las fogatas y protestas hacen dubitar (una vez más al regente)

Pasan los días y noches sin mayores cambios
La antigua plaza emblemática, cada día es visitada en plan de manifestación
Eso será parte de otras narraciones
A lo lejos, la insigne estatua revela una silente pasividad
En medio del jolgorio y aglomeración


lunes, 30 de diciembre de 2019

Ruidos en la Calle

Es de noche, la luna asoma entre nubes de espeso humo
La primavera está cautiva entre llantos de mujeres
Los gritos y cánticos resuenan demasiado cerca
Son voces ancestrales, renovadas de ímpetu
El silencio de trabajadores y estudiantes ha terminado
Recorren las calles, pasajes e incluso carreteras
Buscan al adversario de antaño, sin encontrarlo
Buscan al Tirano perdido, sin encontrarlo
Tan sólo un remedo de fuerzas les observa
Mientras, el gobernante sigue en su torre de marfil

Son voces juveniles, acompañadas de viejos lienzos y demandas
Vigor del presente y añosas manos derrotadas
La ciudad se ha visto alterada, los medios de transporte inmovilizados
Desde las casas y viviendas, también anhelan calma (¿La recuerdas?)
En silencio, observan las hogueras y ruidos disímiles
Imposibles de procesar con facilidad
Sin embargo, las respuestas no llegan
El curso continua hacia su destino
Ya no es sólo la capital
Los confines también se alzan en solidaridad

El gobernante está perplejo
Sus  hombres no saben que decir
Los insignes lugartenientes han errado una y otra vez
 Certificados y títulos, no les habían preparado para esto
Es demasiado tarde para intentar algo, las calles reclaman y exigen respuestas
Algo que el regente desconoce o quizás olvidó
¿Cuando supo realmente el Rey, que estaba desnudo?
Mientras tanto, van surgiendo nuevas noticias
Posiciones estratégicas y tomas de lugares
Incendios por doquier
La ciudad se ilumina, mientras el río menguado corre

El ocaso avanza, y el olor a fuego  no se apaga
No hay respuestas, ni para unos, ni para otros
Otro día que pasa, mientras los ciudadanos intentan asir algo de normalidad,
mientras duermen alertas en sus hogares
Ante sus vidas desfilan  cientos de fantasmas
¿Quién gobierna?, es la pregunta que muchos se hacen
El regente sigue perplejo, bloqueado en un jaque del peón,
La simple ironía de 30 pesos, ha devenido en Rebelión
La aurora aún postergada, espera su oportunidad
A lo lejos, un ave advierte con su canto un nuevo día
Mientras la marcha de peatones, transita en una suerte de peregrinación

viernes, 29 de noviembre de 2019

Fractura

Suenan los tambores y ruidos metálicos  recorren la ciudad con frenesí
Muchedumbres de diversos puntos,  se abalanzan por las calles, alzando su voz
Un sol abrasador aumenta la sensación de agobio
A lo lejos se atisban humaredas
Se ha roto la Paz, el rudimentario acuerdo que sostenía nuestra convivencia
Entre maderos quemados, las consignas van creciendo
Apenas comienza a anochecer y el temor se instala
Vendrán nuevos días, vendrán nuevas ofrendas, más la fuerza tectónica sigue

La Noche se vuelve tóxica, los gases y vapores impregnan la ropa, irritan los ojos y el
lamento del alma hace un recorrido silente entre la comunidad
Los ojos, oídos y bocas, se tornan más agudos
Incisivas frases comienzan a florecer en los muros
las consignas, poemas y proclamas se instalan

El gobernante está silente, acorralado, titubeante
Sus consejeros, simples adornos de palacio, no dudan en callar
Su estancia, es solitaria en la torre de marfil
Mientras, los enfrentamientos se han iniciado, un ritual de otras épocas, se actualiza
Son jóvenes resueltos, que desean vengar la memoria de caídos, humillados y domesticados
Confrontan a la fuerza policial, como evocando otro tiempo
Sin embargo, ese espacio está sepultado, al menos bajo tierra, aunque no del recuerdo

Los días se amplían, se prolongan en una relativa eternidad, agotando los sentidos
La tierra igualmente se conmueve, remeciendo de tanto en tanto nuestra superficie
No hay signos de apaciguamiento, la consigna de fuego se amplía
El gobernante silente, decide hablar
Los héroes caen arrancados de sus bases
El césped se añeja, la tierra rebrota de aridez, la ciudad desdibuja su rostro
El gobernante habla de guerra, su voz no es escuchada
Las multitudes se convocan y la ira emerge
El cisma esencial se vislumbra,  entre  noche y agonías




martes, 15 de octubre de 2019

La Lluvia


Cada día veo menos noticias, cada día son menos creíbles
- Ayer por ejemplo, pronosticaron lluvia-
Todos los medios difundían la noticia
Pues bien, esperé con calma la llegada de la lluvia
El solo recuerdo me emocionaba, la evocación me traía el aroma de tierra húmeda
Sentir las gotas en el rostro, y el frío desafiante, eran un estímulo
suficiente para romper con ese plomizo horizonte de rutina que nos rodea

Llegó la hora señalada y las gotas no caían
Al menos donde estaba, el suelo no daba muestras de eso.
Ví el reloj avanzar lenta, y decididamente
Como una mula de carga, hacia la cumbre
Siempre efectiva y certera
Siempre llegando al destino
Siempre consumando la obra, pase lo que pase
Finalmente la lluvia no se presentó

Ví noticias y las personas aseguraban que era una lluvia maravillosa,
las empresas eléctricas anunciaban cortes, y las autoridades emitían planes de contingencia

Como en una obra del absurdo, la lluvia era una personaje ambivalente y disperso
Sin rasgos de lógica aparente.
No obstante, con dosis de suficiente autonomìa como para consumar su acto
Apague el televisor, no sería esa máquina la que me convencería de lo contrario
Para mí, las cosas eran claras.
Nunca llovió, y lo que hubo con suerte fue una llovizna sin mayor impacto

Abrí mi puerta, y pude ver el cielo límpido
El sol abrazaba el cuerpo y hacía hervir los estanques
Nunca estuvo la lluvia más lejos, aunque los noticieros dijeran otra cosa...





miércoles, 24 de julio de 2019

Una mañana de Invierno

El frío cala los huesos, detiene el tiempo y congela,
Al menos en apariencia
Los días se vuelven ásperos y desafiantes,
Incluso aquí en la capital, donde los grados no van más allá de -4.
Sin embargo, existen otras realidades del profundo invierno,
donde la nieve, hielo y temperaturas extremas son parte del día a día
Cuatro mil chilenos aislados en Lonquimay, rodeados de una nívea capa
de muerte al acecho.
Allí no caben dudas, los extremos de vivir o morir, son realidad.
Mientras en una zona lejana del norte, la tibieza del agua acaricia el cuerpo
de una bañista.
-Designios  de la geografía-
Mientras, los ruidos de la gran ciudad mantienen la dinámica de tensión
entre automovilistas, peatones, ciclistas y cuanta criatura osa circular por las vías.
Es una polis algo enloquecida, con árboles locos, perros locos y aves como las gaviotas
que dejaron el mar para afincarse en un río, devenido en riachuelo.
Los humanos, no lo hacemos mejor
Incluso buscamos superar la sana convivencia, para desatarnos en riñas crónicas
El invierno no alcanza para congelar esas inclinaciones, al menos en la capital-
¿Como sería en regiones?
la temperatura no mejora (aún)
Sin embargo, lo hará al acercarnos al mediodía,
Como un juego de alternancia, sin implicar riesgos
Luego, ascenderá a unos 18 grados, muy gratos, para luego descender durante la tarde.
Todo muy calculado, exageradamente leve, para no impactar.
En tanto, Lonquimay, sigue  rodeada por una muralla de nieve, la temperatura no subirá,
allí sólo queda la templanza y adaptación. El trabajo de palas incesante y algunas maquinarias
que llegarán de día en día (cuando puedan)
El impulso de Tanatos, será claro, con un hálito de gélida invitación al sueño eterno
Bestias y humanos expuestos a un desafío milenario
No muy lejos unas araucarias se manifiestan erguidas
Así las cosas, la rueda sigue el curso designado
El norte acaricia la humanidad e invita al placer de eros
El sur profundo desafía a vivir, ante el riesgo de ser literalmente devorado por la naturaleza.
Mientras la vida se deshace suavemente, en cada día, en cada lugar
Para dar paso a la simiente, que debe proseguir.....



viernes, 5 de julio de 2019

Designios

Nuevamente, los sueños han retornado
 Entre noches aceradas,
Manos gélidas y sombras de sopor
Las visiones se anteponen a los hechos
Superando a  la razón instalada,
Como mandatos de una fuerza sobrenatural
Así, emergen designios guardados entre mantos de olvido
Rocas removidas que arrojan su veta de revelación dorada
Aves, barcos, encuentros y muerte
Acompañan mi viaje onírico
Para entregar un contingente de senderos en plena madrugada
Mi andar es dubitativo
Los mensajes diversos, envuelven los sentidos
Para acariciar con destreza la última señal de cordura
Mientras, yo los interpreto en silencio
Una bandada de aves grazna tras su paso
La montaña adquiere un colorido especial
Con destellos misteriosos
Y multitudes vagan en el desierto tras un eclipse
Camino entre una multitud, observo una carretera, luces que aparecen
En tanto, tres lobos me observan desde el monte
Mis manos se petrifican y el habla se congela
Junto a un sol que ilumina en ascenso
Es un mundo de símbolos, contenidos y sentidos extraviados
Que como lenguaje arcaico, intenta expresar lo inescrutable
En medio de una jornada que invita a explorar

jueves, 13 de junio de 2019

Lluvia

El cielo silente, guarda siempre sorpresas
Desde sus entrañas emergen criaturas de viento, agua y fuego
Que nos interpelan sin cesar
Detrás de las cavernas, la mirada es sumisa
Dentro de la estepa, respetuosa
Incluso en grandes fortalezas, es siempre observado
Porque de pronto, sin avisar escurren sus voces
Los Dioses salen del pasmo y agitan los villorrios
Para recordarnos nuestra naturaleza y lugar
Así, largo tiempo, no ha caído agua
Larga agonía de pastizales y campos
Bestias muertas y hombres diseminados a los cuatro extremos del mundo
Deambulando en medio de caminos perdidos
Ríos estériles, aguadas extintas
Mortalidad que remece la humana existencia
Mientras, las nubes prosiguen su largo viaje en busca del destino
Llegan hasta el monte de la gran cadena, para alzarse y precipitar
De tal forma en la noche se escuchan las escaramuzas
Donde el baño de agua que lava el rostro de la tierra, también humedece la vida alicaída
para esclarecer el largo tiempo de polvo y sequedad
Los hombre y mujeres guarecidos, escuchan la sinfonía de gotas
Mientras los árboles se mecen, en una danza de placer
A las afueras, los cauces crecen al ritmo de una lluvia implacable
Que limpia, arrasa y devasta
¡Es el ciclo de la vida!!
es el hablar del cielo y de los dioses
Designio intrigante que agita nuestros días
Mientras tanto, una fogata combate el frío de los huesos
Manos enrojecidas acumulan las pertenencias desparramadas
y otros pocos alzan sus plegarias en la sombra
Ha llegado la lluvia
Regará nuestros suelos y lavará los áridos rostros
Para enfrentar un nuevo día y alzar la mirada hacia las alturas
Sabiendo que los ciclos inescrutables, siempre nos aguardarán
Cielo, Mar y Tierra
Existencia de encuentro y revelación
Que aún sorprende y agita nuestros  torreones de envilecimiento
hasta horadarlos y dejarlos caer