Ahí estaba su cuerpo,
luego del martirio,
la masa vociferante lo había condenado, y al delincuente habían liberado.
Ahí descansaba,
unos lo dieron por muerto,
otros dijeron que solo dormía,
más al tercer día, volvió donde era su hogar verdadero,
tras la luz dejó el misterio y un mensaje a la humanidad.
No más muerte
Ama a tu prójimo como a tí mismo
Esa es mi verdad
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