Y me sumergí en sueños
Algo que hasta ahora, no había sido posible
Entonces pude rehacer mi cuerpo
Pues el descanso después del trabajo arduo está bien.
Mis recuerdos eran diversos
Tan variados como mi edad
Es que sin saberlo
Caminaba hace rato esta ruta
Aunque mi cuerpo era resistente
Mi mente lúcida
No faltaban días oscuros
Donde las Maras rondaban y mi cuerpo se agotaba en ciclos de intensos devaneos.
Cayendo desfallecido y sin fuerzas
Por eso, agradecí estar en ese sueño
Donde unía el lejano principio, con el presente
Me alegraba de recordar
Me alegraba de vivir
Y sobretodo, me alegraba que eso fuera parte de mi experiencia.
Pues, en definitiva esa era la huella que la vida quiso para mí.
Respecto al tiempo, no me importaba en el sentido de la fobia que algunos sienten por los años.
Más bien, me animaba a estar ahí, presente y saber responder.
Pues alguna vez se acercó un niño ante un caminante y le preguntó cuántos años tenía, y este le respondió: Soy tan viejo como me ves, y tan joven como para seguir adelante una eternidad.
Así me siento, y así vivía en ese sueño.
Mientras el susurro de la lluvia se descolgada del cielo.
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