martes, 21 de julio de 2026

Un día de Lluvia

 Y me sumergí en sueños

Algo que hasta ahora,  no había sido posible

Entonces pude rehacer mi cuerpo 

Pues el descanso después del trabajo arduo está bien.

Mis recuerdos eran diversos 

Tan variados como mi edad

Es que sin saberlo

Caminaba hace rato esta ruta

Aunque mi cuerpo era resistente 

Mi mente lúcida

No faltaban días oscuros 

Donde las Maras rondaban y mi cuerpo se agotaba en ciclos de intensos devaneos.

Cayendo desfallecido y sin fuerzas 

Por eso, agradecí estar en ese sueño 

Donde unía el lejano principio, con el presente 

Me alegraba de recordar

Me alegraba de vivir

Y sobretodo, me alegraba que eso fuera parte de mi experiencia.

Pues, en definitiva esa era la huella que la vida quiso para mí.

Respecto al tiempo, no me importaba en el sentido de la fobia que algunos sienten por los años.

Más bien, me animaba a estar ahí, presente y saber responder.

Pues alguna vez se acercó un niño ante un caminante y le preguntó cuántos años tenía, y este le respondió: Soy tan viejo como me ves, y  tan joven como para seguir adelante una eternidad.

Así me siento, y así vivía en ese sueño.

Mientras el susurro de la lluvia se descolgada del cielo.


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