Y entonces, pude ver un extenso camino
Era una ruta que me alejaba de lo conocido.El cielo destellaba, mis recuerdos eran apenas un instante y más bien parecía todo converger.
Un momento de integración
Donde el ayer, el hoy y mañana se unían
Esa sensación me inundaba por completo
Lo ajeno era conocido
Lo olvidado brotaba nuevamente
Mis pasos en la arena, se dibujaban en una estela
Mientras el pasto se mecía
No me extrañó entonces, quedarme absorto y contemplativo
Pues esa huella marcaba un antes y después
Un quiebre entre lo vista hasta ahora
Que me llevaba a reflexionar sobre cada creencia que había conocido
No hubo prisa entonces
Pues mi viaje no era de urgencia
Sino de aprendizaje
Y para aprender, la celeridad no es siempre buena consejera
Así lo había pensado en mi infancia
Pues cavilaba profundamente cada etapa
Aún a riesgo de quedarme sólo, o parecer más lento que los demás
Mi tiempo era simplemente mío
Y mi viaje interior así lo demandaba
Mi capacidad de observación e introspección, crecieron
El tiempo entonces fue relativo
Y aquellos que me aventajaron, fueron siendo alcanzados.
Mi curso siguió siempre su viaje
Pues mi camino resonaba como el eco
En una invitación para la travesía
De tal forma, que mi presencia en aquél lugar, era parte de ese propósito
Me quedé observando,nuevamente
Sin saber a ciencia cierta, cuanto más estaría allí.
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