jueves, 15 de diciembre de 2011

Sueños

En medio de un ambiente de sonidos extravagantes y acompañados de voces que se desperdigan sin cesar, sueña que trabaja laboriosamente el afanado oficinista devoto de informes y reglamentos en proceso. En medio de esta incesante faena, un sueño dentro de aquél sueño le conduce a descansar plácidamente en medio de la noche más calma. En tal reposo se imagina que un merecido descanso es la mínima recompensa para su dedicada labor. De esta forma, se deja conducir por laberintos extraños, con ensoñaciones que lo alejan sin detalle del quehacer fastidioso y rutinario, por ello cree encontrarse en la gloria del paraíso anhelado y cuando se apresta para culminar sus deleites, en ese mismo instante una voz agria que retumba en el ambiente, le llama a volver a la realidad, es el implacable capataz que le reprende por holgazanear de buena gana en vez se abocarse al trabajo asignado.



Prosigue de esta forma su labor en el sueño, el oficinista rutinario, olvidando que todo aquello, no es sino el mundo creado por su imaginación e inconciente.






Mientras, en otro sueño, en otro espacio, un complacido capataz se encuentra conforme y engalanado de cumplir tan cabalmente su vigilancia de los funcionarios de aquel lugar onírico, despertando incluso a cuanto haragán no cumpla con los mandatos ordenados ....




Así,transcurre el día, la noche y la eternidad de aquellos, un sueño dentro de otro y muchos más atados cual cadena que se enhebra en el mundo de la apariencia y realidad, que transitamos sin saber cómo ni cuando despertaremos o dormiremos.....

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